En el mundo han habido dos escuelas: una enseña el crecimiento gradual, la otra enseña la iluminación repentina.
Y ambas son correctas; porque los que enseñan el crecimiento gradual sólo están hablando de preparación, de calentar el agua; y los que están hablado de la iluminación repentina, están hablando de lo último, cuando el agua ha llegado a los ciengrados. 
Ambas son correctas y no hay conflicto ni necesidad de crear ningún conflicto.

Ambas son correctas y no hay conflicto ni necesidad de crear ningún conflicto.
Son absolutamente correctas, ambas y ambas juntas.
Una pone el énfasis en la preparación; es verdad, porque:
¿Qué sentido tiene hablar de la iluminación repentina si no estás preparado?
¿Qué sentido tiene hablar de la evaporación si estás frío, bajo cero?
Primero caliéntate, por lo menos témplate, empieza a dirigirte hacia el punto de los cien grados.
Primero caliéntate, por lo menos témplate, empieza a dirigirte hacia el punto de los cien grados.
Los que hablan del crecimiento gradual simplemente se refieren a que la preparación tendría que ser gradual.
Y aquellos que hablan de la iluminación repentina están hablando de lo último.
Y aquellos que hablan de la iluminación repentina están hablando de lo último.
Dicen:
“¿Por qué hablar de crecimiento gradual?”.
Hoy es el día perfecto. Eso es aceptado, se da por hecho.
La verdadera cuestión es lo último: cuando ocurre, ocurre de una forma total.
Simplemente te borra por completo.
Tú desapareces, y luego aparece la comprensión”.
Los teólogos son personas que pertenecen al mundo de los conocimientos, son personas que siempre piensan en términos de acumulación, de adquirir más conocimientos, de poseer más virtud, de poseer más de esto y lo otro; sus mentes son siempre avariciosas.
Los teólogos son personas que pertenecen al mundo de los conocimientos, son personas que siempre piensan en términos de acumulación, de adquirir más conocimientos, de poseer más virtud, de poseer más de esto y lo otro; sus mentes son siempre avariciosas.
Piensan en términos de grados, pero la comprensión es un estado de no-mente.
Si he hablado largo y tendido acerca de la “robopatología”, es por una razón: porque es ahí donde tú estás.
Si he hablado largo y tendido acerca de la “robopatología”, es por una razón: porque es ahí donde tú estás.
Y a no ser que salgas de tu “robopatología” nunca conocerás la bendición llamada comprensión, iluminación, nirvana.
OSHO


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